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Terra
La Coctelera

Una OCM del Vino que arrasa con todo


El día 4 de Julio de 2007 la UE a través de su comisaria de
Agricultura, la danesa Sra. Marian Fischer_Boel, arrojó un jarro de
"agua fría", sobre el vino europeo.

(blog de la Comisaria de Agricultura sra. Mariann Fischer Boel)
Las
anteriores OCMs de frutas y hortalizas y del azúcar ya dieron
suficientes pistas de por donde van los tiros en el mundo europeo,
sobre todo de las cuestiones agrícolas. Europa ya no tiene las
suficientes gentes en el campo como para que representen un número de
votos que puedan condicionar elecciones futuras y, en cambio la
obligación cada vez mayor de la UE de "hacerse valer" en el mundo pasa
por hacer concesiones a la vez que exigir otras. ¿De qué vamos a pagar
una agricultura cara en nuestro territorio si podemos comprar productos
agrícolas de países con mayores dificultades a los que mejor que darles
fondos directos, les "adulamos" de maneras mil importando sus baratos
productos?
En fin, Adios azúcar europeo, habiendo como hay
caribeño o centro americano. Adiós frutas y hortalizas mediterráneas,
Adiós vinos de la clásica Europa. Griegos de los dioses. Italianos de
la madre Italia, Franceses elegantes, Alemanes ordenados, Portugueses
atlánticos o Españoles "conquistadores" de paladares.
Piensa la
UE que hay vinos de la escondida Australia, de la sicológica Argentina,
de la "alargada" Chile, del apéndice de África o del Imperio USA, que
se venden muy bien, que son una maravilla y que han irrumpido en los
mercados con una fuerza descomunal, pues al no tener "cortapisas"
legales que les restrinjan se adueñan del consumidor.
Mal estudo
de mercado ha encargado la sra. guión Boel para llegar a esas
conclusiones. Puede que hace unos 10-12 años existiese ese ímpetu que
hemos reseñado y que parecía impregnarlo todo. Hoy en Australia por
poner un caso: sobran viñas, sobran vinos, hay bodegas en venta y los
elevados precios de los vinos han retrocedido en los mercados
ostensiblemente, primer dique que utiliza la empresa cuando ve que
pierde posición y ventas en el lineal de siempre.
Los vinos de
Europa tienen Historia, con mayúsculas, desde hace cientos de años. Eso
se consigue con el tiempo, con el esfuerzo y el trabajo de generaciones
agricultoras que han sido "paridas" a la sombra de una cepa y dormían
cada noche al lado de las "tinas" por si había que descubarlas antes de
que el sol saliese.
No van a tolerar los vitivinicultores, las
asociaciones que ellos fundaron, sus gobiernos locales, sus gobiernos
regionales y menos el gobierno central de cada país, que la imagen, la
historia y el buen nombre de los vinos europeos los diluya el "jarro de
agua fría" de la OCM del vino de la Comisión Europea. Si no lo
consiguiesen deseo de todo corazón a los responsables de la UE, que los
"desvaidos, despersonalizados y sans coeur" vinos del "Nuevo Mundo"
sean los únicos que tengan que beber en lo que les quede de vida. Quizá
así se darán cuenta mañana de su error de hoy.
josealphonso

La Castilla East

Una de mis aficiones es la fotografía. Espero traer hasta aquí una serie de imágenes que a lo largo del tiempo he ido, e iré captando, cuando el espíritu y la agobiante cotidianeidad me dejen.
Las dos primeras que he agregado al Blog, tienen mucho fundamento para las gentes de nuestra comarca. El fruto de nuestra tierra, desde la época de los Iberos, la uva. Y la ventana o puerta de nuestro "Mare Nostrum", por el que llegan hacia nosotros multitud de cosas. Al tiempo que nosotros hacemos salir muchas otras, con nuestro innegable espíritu fenicio. Además lugar de asueto y relax de nuestras mentes. El sol que enluce el Mediterráneo lo hace de forma perfecta, armoniosa y elegante a la vez. Y nos brinda a nosotros la oportunidad de "rebozarnos" en un coktail de luz y agua.

VIENE LA VENDIMIA

Es tiempo de preparación, de recogida. Se nota ya que el verano está cansado, agotado, ha perdido la energía. La luz, de tintes lechosos en plena edad adulta del mismo, se ha vuelto amarilla. Ya luce matices amarillos y ambarinos. Se agota el verano. Y al tiempo la noche ofrece un frescor más penetrante de lo habitual en plena canícula. Se deja llevar Agosto y se oxida al tiempo. La energía vital que ha lucido durante su vigencia, ha dorado frutos. Ha secado otros. Ha abierto ásperas fundas de almendras y nueces. La uva, dorada la blanca y negra y azulada la tinta, empiezan a invitar al baile a abejas, avispas y otros voladores volantineros que la han estado acechando y galanteando muchos días. Atractiva ella, no dejarán los dichosos e incansables zumbadores de darle algún que otro embate. Ante las solicitudes de ellos, lagrimas azucaradas les entregará. Sabrosas, pegajosas hasta el éxtasis.
La gente en nuestra tierra termina sus fiestas con premura. Sabe que les espera en el campo sin protección el fruto esperado. El cambio climático ha adelantado las fechas de recogida. Los ciclos evolutivos de la maduración se han vuelto más cortos.
<<¡Que adelante las fiestas el Ayuntamiento!>> Gritan por las calles. <<¡Que no abra la bodega en los días de las fiestas!>> Se oye por los bares y terrazas. <<¡Que no nos manden vendimiar muy tarde, que pierde peso el fruto!>>
La generalización de los nervios es como una marea. A todos llega. A unos más que a otros, dependiendo de la "altura" de cada uno. Normalmente en estos casos: de miras.
La vendimia que en Francia llegó a ser Vendimiario. aquí y cada año que pasa se convierte en "Dislocario".

LA MARCHA DE UN AMIGO

Su aspecto era sereno. Cordial. Mirada limpia. A simple vista ofrecía confianza plena. Algo cachazudo. Su bonhomía.
De cuerpo compacto, recio, fuerte. Sus años como futbolista habían moldeado esa figura. Los años en los que defendía los colores “campurruteños” dejaron huella.
Decía mi padre que en el campo había que mostrar lo mejor de uno mismo. Impecable él. Yo nunca conseguí en un campo evitar mi rebeldía. Raúl era un perfecto caballero en el campo, en la calle, y en todos los órdenes de su vida.
Pero lo que más me enamoraba de éste amigo del alma era el amor tan salvaje que tenía a su tierra. Desde las alturas de los vientos sibilantes de Camporrobles a las frías noches de Utiel o Requena. Cómo disfrutaba amando esta “puñetera” tierra.
Si hubiese que haber buscado embajador de la misma, reunía las condiciones adecuadas.
La gente que nos visita piensa de nosotros que somos adustos, pueblerinos, y poco elegantes. Efectivamente así es. Somos serios, entrañables y honestos. Nos hielan las medias verdades, las poses urbanitas, la anteposición de lo material a lo humano. No tenemos grandes “riquezas”, sólo nos queda humanidad, quizá nuestro más preciado tesoro. Esa, a veces perversa relación humana era lo que encantaba a Raúl. Un adiós efímero por la calle. Un arrastrado hasta luego. Lo que fuese. Quería a las gentes de esta tierra. A sus calles. A todo aquello en movimiento o estático.
¿Quién no se ha transportado a una tribu ibérica, escuchando a Raúl en lo alto de su Molón? Pisando una gastada piedra. Mostrando una cuarteada vasija de arcilla. Mirando al horizonte, describiendo desde allí mismo la estratégica situación del poblado de la Mazorra, o el “dichoso” Kelín. Al que por su honestidad le otorgaba carta principal de importancia, estando por medio su querido Molón.
Ha buceado en la historia, rescatando a su paisano D. Fidel García Berlanga, como a su bisabuelo favorito. Le ha dado con su pluma una luz y un brillo, que posiblemente no tenía su claroscuro de terrateniente.
Ha puesto en una ordenada guía todos los recursos naturales de esta tierra. Los culturales. Alumbró un museo en Camporrobles digno de encomio.
Vivía con el vino, y para el vino. Su empeño en formar en esa asignatura siempre pendiente en nuestras tierras a profesores de dentro y de fuera, merece un abrazo de tamaño descomunal.
Con sus ojos y sus cámaras fotografió brotes de viñedo, racimos de uva algodonadas, rojas por el frío viento de nuestra fronteriza tierra, todas las primaveras. He disfrutado y aprendido con él como escarchar uvas a las 12 del mediodía, con un sol de justicia y verlas aparecer en el papel de laboratorio como frutos en una espléndida y fresca madrugada.
Ha fotografiado al Molón hasta taladrarlo. Ni modelos cotizados, han sentido tanta suavidad ni caricias tan sinceras cuando una cámara les enfocaba. Ha desgastado las calles de día, de noche, ha captado fiestas, restos arqueológicos… y ha tenido tiempo de enseñar a un porrón de jóvenes desde su “Catedra” de Maestro. Claro, claro, así de raros somos en esta tierra que a una escuela de pueblo y a un maestro le damos esa importancia. Esta “Castilla Oriental” en palabras de un camarero de restaurante de carretera Bonete, Albacete. Donde la gente se saluda por la calle, pregunta por las enfermedades de familiares y amigos, se detiene a hablar de la próxima cosecha en las plazas, vibra junto a su equipo los domingos y cuando un amigo se marcha… no le olvida por nada del mundo.